viernes, 24 de julio de 2009

LO QUE NO IMPLICA RECOGER LAS COSAS

El otro día, estando como siempre pegado en la bañera entre manchas de jabón seco, a una pareja le pasó esto:

Cuando ella se despertó de pasar la noche en el sofá él había recogido sus cosas y se había ido. Por la noche, como sucedía desde hacía tiempo, sólo discutían y esa era una más de otras tantas posturas de cama. Él dejó de responder y ella dejó un largo silencio de por medio antes de decidir irse a dormir al sofá del piso de abajo.
Como cada mañana, él se fue a trabajar, pero esta vez con su pijama, su libro de mesita, su pantalón de estar en casa, su antirronquidos y su olor. Incluso hizo la cama antes de irse. A medio día sonó el teléfono como respuesta a una llamada perdida:
- ¿Diga..?- dijo ella.
- Hola- respondió él.
- ¿Por qué te has llevado tus cosas? ¿No vas a volver?
- Porque estaba enfadado. Quería demostrarte que estaba enfadado porque ayer te fuiste a no sé dónde.
- ¿A no sé dónde? Pero si al rato bajaste a por tu libro y me viste dónde estaba. ¿A no sé dónde es el piso de abajo..?- peguntó ella alterada.
- Te fuiste sin avisar- respondió él.
- Y esta noche pretenderás dormir aquí, ¿no?
- Yo me llevé las cosas pero no para no volver.

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